A estas alturas del año nos rodean noticias relacionadas con la tauromaquia, pero, por desgracia, a favor de esta práctica.
Comentaban hoy (16-08-09) en las noticias de mediodía de Telecinco que un 40% de los festejos taurinos han sido suprimidos este año.
Y digo yo... ¿solo un 40%?, y dicen ellos, los "medios de comunicación": "...se traduce en que en las dehesas no hay sitio para tantos animales, que los ganaderos pierden dinero, que en lugar de darles unos 3000€ por matar a sus animales en la legitima plaza de toros, solo pueden recibir los 400€ que les dan en un matadero por sacrificarlos...". ¿Y esto lo tenemos que oír en el año 2009 y quedarnos como si nada?.
Evidentemente, si se suprimiesen los festejos taurinos (un sueño para la mayoría, aunque menos ruidosa, de los españoles) muchos perderán su empleo; los toreros, los ganaderos que crían a sus animales para que otros disfruten de su condena: tortura y sacrificio en acto público, los picadores, y muchísimos más que viven de la muerte y el sacrificio de animales que no merecen, como seres con sensibilidad al dolor, ese final. También muchos oficios en otras épocas se perdieron porque no era justificable el daño que causaban con un mundo que pretendía evolucionar, que pretendía vivir en paz y que pretendía enseñar los verdaderos valores de la vida a sus hijos.
Que hoy en día los medios de comunicación sigan apoyando estos terribles actos del ser humano no nos hace evolucionar, nos hace perder el Norte, y hace que muchos niños se acostumbren a ver el maltrato animal como subceptible de convertirse en "arte". Y la pena es que todos, con nuestros impuestos, estemos hoy en día OBLIGADOS a financiar este "arte de tortura y de muerte".
Sigamos luchando por una educación "sana" en todos los sentidos para niños y para mayores, por que la supresión de los festejos turinos no venga solo movida por la crisis sino también por el sentido común. Pongamos el ejemplo de Paterna (Valencia) que sometió a sufragio la decisión de continuar o no con los festejos taurinos y por MAYORÍA ABSOLUTA los habitantes decidieron NO seguir realizando estos "festejos".

